domingo, 16 de abril de 2017

Un año volando Libélula azul


Hoy hace un año que nacía este blog.

No era una fecha puesta al azar, como cualquier otra en el calendario.

Era un día de un primaveral mes, de un importante año. El año en el que me atreví a crear el blog, con algún empujoncito, todo hay que decirlo. Ese día todavía no sabía lo importante que iba a ser, todo lo que vendría después.

Sí, esa fecha era el comienzo de la gira de Manolo García, la gira "Todo es ahora".



Una gira que me iba a traer momentos únicos, lugares que no había visitado , encuentros con personas que no conocía y con los que tengo tanto en común "donde estabas entonces cuando tanto te necesité" 

Fue a pocos minutos de las 00:00 horas de ese 16 de abril de 2016, ya era sábado. Yo estaba muy nerviosa ante la publicación de mi primer Siroco. Entonces, alguien estaba esperando que diera al "enter" de mi ordenador para darme la bienvenida,  para poner el primero de los comentarios. Muchas gracias, siempre estaré agradecida. 


Hubo quien al retirarse de ese primer concierto, que fue en Málaga, con la emoción que supuso, se encontró para sorpresa suya con mi publicación. Y ahí está siempre conmigo incondicional. Gracias también.

Aquel fue un Siroco de presentación para toda la familia manolera y lo acogisteis de la mejor de las formas. Con un gran cariño y un gran apoyo por parte de todos. El que me seguís demostrando.

Con cada comentario en las publicaciones,  me dais ánimos para seguir escribiendo. Para seguir plasmando en esta hoja en verde lo que mi corazón siente al escuchar al Maestro. Poder expresar con mis palabras llenas de sentimiento lo que todos percibimos. Muchas gracias a todos.



En cada Siroco hay un trocito de mí, de mi vida personal. Cada Siroco es Rosa, su vida y la de quienes la rodean. Consabido por todos, "Manolo es la banda sonora de nuestras vidas". Cada momento particular, lo vemos reflejado en sus letras.

Libélulas azules. Sirocos de una manolera. Me siento muy orgullosa de ese nombre. "De libélulas", esa canción siempre fue muy especial para mí. Ahora si cabe, todavía lo es más. Y que en este momento, entre vosotros, quienes me leéis, me sentís, que para muchos de vosotros sea "vuestra Libélula azul ", es el más bonito de los piropos, el mejor halago manolero, que me podéis dedicar.

Quiero seguir sintiendo, "es mejor sentir...". Que cada día sus  letras me sigan diciendo cosas. Las nuevas, y las que llevo años escuchando. Ahora se que las escucho. Ahora más que nunca me hablan de una forma especial. Solo con que a una persona le guste, le siga gustando mi escrito, la libélula azul será feliz. No tengo más pretensión.

Gracias por estar conmigo este fantástico año, por todo lo que he vivido, compartido con cada uno de vosotros. Hasta con quienes no conozco personalmente, pero que las redes sociales se encargan de acercar. De ponernos en el mismo camino de sentimientos. Porque la manoloreidad supera todas las expectativas de distancia y tiempo.

Manolo García no pudo imaginar que ese título,  que ese trabajo, haya supuesto tanto en mi vida. Que ese "Todo es ahora ", encierre tantos momentos personales. Que todo hoy, sea un ahora.


Que hasta el pez que dibujó en mi CD ahora está en mi piel, tatuado para siempre. Representando un todo. Porque este sentimiento que mi corazón encierra es para siempre.
 


Nunca podré olvidar lo vivido y sentido. Y que mi tímida palabra recoge en esos, Sirocos de una manolera.

Muchas gracias a todos por estar aquí siempre.

Y no lo olvidéis...


SOMOS PURA ESENCIA DEL SENTIR MANOLERO



                                            

domingo, 12 de marzo de 2017

Rosa sencilla





Rosa de Alejandría.  
                        
Su rosa amarilla, mi rosa amarilla.

Su rosa sencilla, mi rosa sencilla.



"Alejarme quiero, adentrarme en el silencio"


Mi único deseo sería alejarme.

"De esta vida que yo vivo sin convencimento". Vivir un tiempo de luces. Donde yo le pueda dar forma a mi existencia, como las manos de un alfarero que con esos barros vivos, va creando pájaros y vasijas de forma artesanal.


"Abandonar esta senda", la que me lleva ningún lugar. La que conduce a un mundo de desamor, caos y confusión, de mal entendidos y crispaciones.

Solo quiero caminar con tranquilidad, huyendo del ruido, de la frustración. Solo necesitaría "caminar senero" para vivir. Saber donde estoy. Saber con quien estoy. Dejar atrás lo que me duele. Lo que no me deja avanzar. Dejar ir.


Rosa amarilla.

No necesito mucho para ser feliz. Quizá como las golondrinas, revolotear por esos atrojes llenos de grano.
Quiero convertirme en algo tan sencillo como una "caja de medir fanegas, arrobas, celemines".


Volver a esos utensilios que me transportan a otros tiempos. Utensilios rudimentarios, simples, sin mecanismos. Todo es más sencillo. La vida en muchas ocasiones es más sencilla. Nosotros nos empeñamos en complicarla.

"Ser trigo en las eras". Trigo que se convertirá en harina, que más tarde  será pan. Rosa sencilla, pan, alimento sencillo. 
"Nunca polvo en las aceras", polvo resultado de la polución, erosión, el desgaste. Nuestro propio desgaste personal.


Rosa de Alejandría

Quiero adentrarme en el tiempo de las luces, en el que me encontraré a mi misma, un tiempo de claridad y sobre todo de libertad. Quiero buscar esa rosa de los vientos, real o imaginaria, que me guíe, que me lleve a otros lugares. Quien sabe, a otros puertos. Encontrar ese faro que ilumine el camino entre islas. Entre mares, entre tierras.


                                        

Tierras, campos llenos de flores silvestres, llenos de aromas y colores. Incluso un campo de jarales.

"Jarales vivos, de lagartos vivos"
Vivir esa naturaleza plena de sencillez y austeridad, que la tierra nos ofrece.
Sentarme en una silla de anea, contemplar como atardece, como las luces van cambiando el paisaje, pasando de amarillos dorados a ocres hasta llegar a esos azulados.




Esa silla, como en la que me sentaba junto a mi abuelo a escucharle contar su vida o a verle como pelaba, limpiaba  las almendras. Esos frutos que sus arboles le ofrecían y que sus propias manos había recogido. 

Sigo conformándome con simplezas, con esas maravillosas simplezas.



"De quimeras me alimento, con simplezas me contento"

Quimeras, vivo de mis propios sueños e ilusiones, forjadas en mi mente y en mi corazón. Algunas se han cumplido. Otras se han quedado ahí, esperando su momento. Sé que algunas nunca se cumplirán, vivirán en mi, como un letargo del que nunca desespertarán. 

Con simplezas me contento. Un buenos días, una pequeña palabra amable, una simple sonrisa, solo eso es suficiente que mi día se haya iluminado. Para que el sol brille en mi horizonte. Para que el risueño gesto sea el mio.


Quizá si me buscas, allí me hallaré...

Aunque no es fácil encontrar ese tiempo de luces.

Tarde o temprano volveré a esta vida que sigo viviendo sin convencimiento.

Pero lo que nunca dejaré de ser, es una Rosa amarilla. Como esa que nace a orilla de los precipicios, sorteando el viento. Yo seguiré sortenado mis sabores y sinsabores.  

Seguiré siendo, esa... 

Rosa Sencilla


SOMOS PURA ESENCIA DEL SENTIR MANOLERO

En esta ocasión a mi Siroco le acompañan tres oleos que han sido pintados por mi padre, Juan Gavidia. 


                                          




domingo, 5 de febrero de 2017

No, ya no lo quiero



"No quiero tu amor..."
Y no quiero saber de ti.
No quiero que nadie te nombre. Aunque si lo hacen, ya no me importa.
No quiero pensar que mi vida, por un tiempo dependió de tu existencia. Me castigo a mí misma por haber sufrido esa ceguedad.
No quiero vivir por ti.
Y ahora, ahora por fin, soy libre.



"Porque cuanto mas te alejas mas libre me siento"



"De ti ya nada espero"
Llegaste, entraste sin llamar y alteraste mi existencia. Y todo, para nada, porque nunca diste nada. Solo silencios. Pero esa etapa se ha acabado. Una etapa que se cierra. Todo es pasado. Nunca ocurrió, nunca debió ocurrir.

Nuestro "camino acaba aquí"


"Te llevas el capote bolero, de mis pasiones, no me interesa, ya no lo lamento"

Ya no me importa. Llévalo puesto sobre tus hombros, yo te lo doy.
Te cedo ese peso que antes llevé yo, cuando para ti poco significaban mis sentimientos.


Ya no volveré a dormirme cada noche con un pensamiento que me entristezca. Ni volveré a soñarte dándome la espalda. No volveré a verte en las canciones que escucho, en las canciones que cantó. 
Todo tienen un final. Ya tu nombre no está alojado en mi corazón, ya todo lo olvidé.

Sin embargo...



"Hoy quiero tu amor y escuchar tu voz y vivir por ti"

No es tan sencillo, no lo es.

"Porque, cuanto más te alejas mas triste me siento"

Y mis ojos siguen derramado lágrimas por tu ausencia.

Pero quiero sentir la libertad que tu marcha me da.
Que complejo todo. Querer olvidar. El olvido es libertad pero también es tristeza.
Viviste en mi. Y sin darme cuenta,  forjé una ilusión.


Creí poder construir un futuro contigo. Te llené de mí, de mis besos y caricias aéreas, que no tocaron tu piel y nunca apreciaste.
Y ahora, ahora si sientes unas manos en ti.
Si sientes que enmarañan tu pelo. Esas manos ya no son las mías.

No me busques, ya es tarde. Quizá sean otras manos, o quizá...


Simplemente...

"Son los dedos del viento..."

SOMOS PURA ESENCIA DEL SENTIMIENTO MANOLERO

                                   

domingo, 1 de enero de 2017

Atrapar los sueños




Estoy alegre.

Y lo estoy porque me he propuesto atrapar los sueños. Debe de ser una decisión unánime. Como una promesa. Hagamos todos esa promesa.   Porque no hay que conformarse con ver pasar la vida desde una cristalera, aunque esté, estemos alegres con "un vaso de cerveza en mi mano". Aunque no sepamos en que día nos encontramos.

Esos sueños, esas ilusiones, que en ocasiones vemos lejanas, irrealizables, inalcanzables, se pueden cumplir. Sí, yo se que se pueden cumplir. Hay ocasiones, que parece que se alinean los planetas y eso que tanto anhelamos, eso que ansiamos, de repente ocurre tal cual lo habíamos soñado. En ocasiones no nos damos cuenta de que ha ocurrido, hasta que ya pasó. Entonces sonreímos al mundo, sentimos esa satisfacción interior, porque ese sueño, ese pensamiento  que tanto deseábamos,  se hizo realidad.



Estoy alegre, buscaremos sus ojos, no vamos parar hasta encontrarlos, lo haremos en esos rayos de sol, los buscaremos. No vamos a desistir, buscaremos aunque haga frio. Nadie ha dicho que se rápido y aun menos que sea fácil. Porque esos ojos representan el futuro.




Estoy alegre, saldremos a la  vida, saldremos de este micromundo que nos inventamos , porque si no salimos nosotros, ella, la vida, no nos va a sacar. Mientras  tengamos sueños que cumplir e ilusión para hacerlo,  la vida fluirá,  porque esos sueños nos mantienen vivos. Todo es futuro, todo está por llegar. Todo. "soy curioso no voy a cambiar" Nuestra actitud nos llevará hasta él. Esa actitud es parte de ese sueño.




Estoy alegre, he decidido avanzar, "procuro caminar hacia adelante" no mirar hacia  atrás, "y parece sencillo pero no es así",  no desandar, "rompí la marcha atrás". Deshacernos de todo lo que nos frene, ese es nuestro objetivo. Porque cada año,  es un año más,  un año con nuevas primaveras, "siempre hay nuevas primaveras" esas primaveras que nos hacen renacer.



Por eso estoy alegre, porque he decidido atrapar esos sueños, porque ellos conforman mi vida,  nuestra vida, cada momento y porque mi porvenir es encontrarte. Los sueños llegan de diferentes formas, porque cada uno somos un "soñador profesional en ruta" diferente. 

Y aunque seamos soñadores profesionales en ruta que van por una "utopía - pista",  aunque pensemos que es eso, un camino  utópico. Ese camino en definitiva es la vida y lo convertiremos en realidad. Y no desfalleceremos,  los sueños son el alimento que nos mantiene vivos,  .



Porque todo está por vestir,  todo  por soñar y todo por atrapar.

Y por eso, por todo eso.

Hoy

Estoy alegre.

SOMOS PURA ESENCIA DEL SENTIR MANOLERO

Y para poner música a este Siroco, he elegido este vídeo. Estoy alegre, del concierto de Murcia el 15 de julio de 2016. Concierto y momentos vividos inolvidables.




jueves, 1 de diciembre de 2016

Plantaré pensamientos



¿Cuánto tiempo se puede soportar este peso?

¿Llegará el día en que se convierta en bagaje?

¿Llegará?

¿Vendrán días?

Escucho el sonido de una guitarra. Quiero escucharla. Liberar la presión que oprime mi pecho. Es ese tiempo marchito, en el que no tengo aliento. Nada me ayuda, nada me anima a seguir. Hoy mi alma no brilla.

"Hoy me falta el aire".



Y mientras espero que llegue ese día, creo sentirte cerca. Creo verte entre la gente, en otros rostros. Creo verte entre las sombras que pasan cerca de mi. Pero son solamente fantasmas. Son mis fantasmas. Mis ilusiones y quimeras. Mi mente juega conmigo a ese juego del ensueño.

"Hoy necesito besar otros labios creyendo que besos tus labios". Cierro los ojos. Pienso en tus labios cuando son otros, los que los mios besan. Y volver a la realidad me angustia y me entristece.

¿Vendrán días?


"Déjame perdido en negra noche que hoy el dolor duele" y duele hasta sentir que te rompes, que es insoportable. Saberte, quererte y no tenerte. Es ese espacio de tinieblas, en el que nada se ve. Solo se siente la soledad y el dolor de un corazón roto por una pasión no correspondida. Un dolor por el que crees morir. Morir de amor. Pero en realidad, ¿se muere de amor? o ¿se muere de desamor?

Vendrán días, han de venir...

Se que llegará el día que mi corazón se calmará. Que plantará pensamientos en el huerto del sosiego que alberga mi corazón. Y ese día mis labios dibujaran una suave sonrisa. Y recordaré.

Y lo haré de una forma tranquila, sin aflicción, sin pesar.  "Porque un alma que mora en sala de los pasos perdidos" debe descansar.
Debe calmar su desconsuelo, si no hay fruto que haga germinar la semilla de su alma.

Mientras tanto, me refugiaré en otros brazos que "apaguen una vaga esperanza". 

Hoy no quiero recordar, quiero vaciar mi mente de recuerdos. ¿Para que tenerlos?. "No los necesito" ¿De que me sirven? , si no es para atormentarme, para que me duela cada minuto, cada instante que compartimos. Me hacen que te busque y no estás. Nunca estuviste. Nunca estarás.

Quizá podría ir en tu busca, en tu encuentro. Te podría pedir que no dijeras nada. Solo que me dieras calor. El calor que yo necesito. Sin ataduras. Sin compromisos. "Dame un mundo sin palabras, que yo respire porque me ahogo ".



Dame simplemente un poco de cariño, disfrazado. Que parezca que es amor sincero. El que necesito para respirar. Para seguir viva.


"Dame besos y caricias sinceras o mercenarias"





Pero mientras tanto, seguiré escuchado esa guitarra porque hoy no es el día.
Hoy no es el día que ha de venir.

Porque hoy, me falta el aire.

Porque hoy, no plantaré pensamientos.


SOMOS PURA ESENCIA DEL SENTIR MANOLERO





martes, 1 de noviembre de 2016

Ya no danzo



Así, como esa barca en alta mar, que recibe en su casco el golpe, el azote del viento. Que la hace zozobrar, que la hace sentir abatida e insegura. Así me siento yo cuando no te veo. Cuando te nombran. Y me siento así cuando oigo tu voz, cuando  estás cerca, por tu indiferencia, tu esquivez.

La sangre agitada  recorre mi cuerpo alterando mis órganos. La pasión golpetea mi corazón confundido, descontrolado ante la "yesca que es tu sola presencia".  Que me hace sentir morir de dolor y soledad cuando aparecen los fantasmas del pasado. Un pasado que todavía siento presente. Porque está ahí, porque nunca se ha ido.




"tiemblo de ira y de celos" ante esa imagen. Ante esa idea.  La de verte en otros brazos. Que los tuyos abracen otro cuerpo. Que tus besos bandoleros, duerman en otra piel. Pensando en esas hogueras que prendí, pero que yo no supe mantener. Quizá no te llegaste ni a dar cuenta que estaban prendidas por ti, para llamar tu atención. O quizá lo comprendiste siempre y jugaste a no querer saber.

Pero "ya no danzo loco al son de los tambores" , porque te perdí, porque siento que me robaron. Aunque nadie me pudo robar lo que nunca me perteneció. Ya no danzo al son de esos tambores que marcaban mi vida, en la que sólo tú eras el centro. El motor que  por un un tiempo,  movió mi día a día, para llevarme hasta ningún lugar.



"Que se desencajen las baldosas a mi paso, que se abran simas, que se desplomen las paredes, sobre mi que en tu regazo supliqué".  Que se abran los suelos, caiga el cielo sobre mi, por rebajarme ante ti. Por no saber decirme hasta aquí. Por implorar tu atención. Rogarte.  Por tardar tanto en darme cuenta que no era correspondido. Por querer ver señales donde nunca las hubo. Que ceguedad cubre los ojos cuando de amor se habla.

Nada es autentico, ni cierto, ni sincero, cuando la súplica es el camino.




Y ahora navego como la barca en el mar con el timón roto.
Hasta que me lleve ....¿Dónde? No lo se.
Pero, ¿Valió la pena? ¿Lo vale?
Dar amor, cuando se sabe que no se va a recuperar. Porque el amor que se da, si se pierde en ese mar de la frialdad, no se convierte en tesoros que podamos rescatar. Y mientras va recibiendo el azote del viento, va hundiéndose. Y cada golpe es un escalofrío que nos recorre por dentro. Hasta que llega al fondo y allí queda olvidado.




Y a pesar de todo esto. De la frialdad, de los golpes del viento, de los escalofríos, por amor, volvería a hacerlo. Volvería a darlo, volvería a intentarlo, una y mil veces. Por tu amor.


Pero hoy yo...

Ya no danzo al son de los tambores. De tus tambores...confundir, confiar, para golpear después, de confiar.  


SOMOS PURA ESENCIA DEL SENTIR MANOLERO



                                           

             




                                       

miércoles, 5 de octubre de 2016

Sentir


Sentir, sentir, sentir, siempre. Sentir lo que percibimos.


Los ojos, ventanas, que nos muestran todo lo que nos rodea. La cara de un hijo al nacer, los colores del arcoiris tras una tormenta.

Escuchar una canción, o esa campana de la iglesia del pueblo de los veranos de nuestra niñez. La voz que resuena en nuestra mente y que en ocasiones, hace que nos giremos, queriendo encontrar a su dueño, aunque sepamos que ya no está.



Oler la fragancia que desprenden las flores que llenan nuestros jardines. El olor de esa casa, la de nuestros padres, nuestros abuelos. El olor que nos traslada a un momento que nos hace sentir un escalofrío.


Quien no retiene el sabor de esa comida que nadie como ella sabía hacer.  El flan de huevo de mi abuela, aun lo percibo. Ninguno como el de ella.

Tocar, tocar para sentir que existes, que estás aquí, que no son imaginaciones. Esa mano amiga que en ciertos momentos te toca y sabes que no estás solo. Ese tacto que de amistad, afecto, cariño, amor.

Y el sexto de los sentidos, la percepción, la intuición. Esas señales que nos llegan desde el interior, sin entender muy bien por donde, pero que nos alertan. Nos avisa de que hay que estar atento. Sentir lo que corre por centro de cada uno.


Y esa señal nos dice, que es "mejor sentir que pensar".


Y es cuando decidimos que hay que cruzar el puente. Aunque ese puente puede tener muchas formas. Puede ser un camino, un tren... puede tener forma de determinación, valentía, osadía.



"Y no creo que el destino ya esté escrito y por firmar". No, no debe estarlo. Podemos cambiar nuestra vida, no hay nada definitivo, nada es para siempre. Si algo no nos hace feliz, todo es cuestión de decidir si queremos cambiarlo. Si nos equivocamos una vez, aprenderemos para no errar en la siguiente oportunidad. Intentarlo hasta acertar.

Si hay que dejarlo todo atrás, hagámoslo. Quizá partir de cero, desnudo, sea la solución,  aligeremos el equipaje. Aprendamos a caminar solos.

Contemplemos el sol, ese sol que nos da calor, porque el calor reconforta y alimenta nuestra alma, nos ilumina y nos guía.  Absorbamos los rayos que desprende, dejemos que se filtren en nosotros, en forma de energía y vida.

"Caminar sin rumbo" hasta encontrar el lugar en el que al pararnos y mirar al sol, repararemos en que es nuestro sitio, sabremos que lo es.  Nos acogerá y la noche traerá con ella una luna que nos hará sentir, no estará rodeada de sombras ni oscuridad.

Dejémonos llevar por nuestro corazón, por nuestros impulsos.



Pensar, pensar es una rueda que gira y que en ocasiones nos aturde. Lo que está bien, lo que está mal, lo que debemos o no hacer.  Pero siempre pensando en quien. ¿Nosotros o en ellos?

Escuchemos lo que nos dicta nuestro interior y sintamos. Sentirlo, no pensarlo, no torturarnos en eso. Mientras que lo sentimos, lo vivimos, lo disfrutamos. No puede ser nunca un error dejarse llevar por nuestro sexto sentido. dejar que nos inunden las sensaciones que percibimos, que nos llegan, dejar a un lado, de vez en cuando la razón, seguir al corazón, vivir.



Y siempre sentir.

"Es mejor sentir que pensar, sentir es mejor"

PURA ESENCIA DEL SENTIR MANOLERO






miércoles, 7 de septiembre de 2016

Buscando entre mis libros


¿Y quién no ha tenido o tiene, una caja llena de recuerdos, en el fondo de un armario ?

Una caja de latón, de zapatos. Incluso una caja que en su día contuvo galletas. Pero hoy guarda fotos, cartas, libros, dibujos, quizá un mechón de cabello atado con una cinta de raso.


¿Quién no se ha sentado una tarde lluviosa y en la soledad de su hogar ha abierto esa caja, esperando  encontrar algo nuevo, aun sabiendo que no será así?

Y   volviendo a ese pasado, ha empezado a recordar.

Me pregunto que habrá sido de él. Su recuerdo nunca se ha borrado,  porque hay amores que nunca se olvidan. Se aprende a vivir sin ellos, a vivir con su recuerdo ¿Cómo será ahora? ¿Qué habrá sido de su vida?. ¿Estará solo? ¿Se acordará alguna vez de nuestro amor? ¿De las palomas del parque? ¿Del gato cazador?.

En ese silencio me oigo. Oigo mi voz clara y nítida cuando le decía, "Hola qué tal Lico Manuel.  ¿Qué tal?, vamos pero dando la vuelta, espera, no me cojas aun, que está mi madre en el balcón "

Todo ha cambiado, el paso del tiempo es para todos. La gente ha cambiado o se ha ido. Sin embargo ese lugar, el nuestro, nuestro rincón, todavía esta ahí, como si estuviera esperándonos. Sigue como entonces. Ese lugar no ha cambiado, continua inalterado y seguro que si rebuscados en la maquina de discos,  aun encontraríamos nuestra canción.

"Nanana na nananana, 
agua de lluvia, agua de días que vendrán....
me desperté sin ti, no volveras jamás"



Fue hace un mes.
Ocho meses,  quizá años. Ha llovido mucho desde aquel día que dijo que se iba a otro lugar.

Dejó ese árbol que hacía sombra en su casa. Ese árbol, que como él, se fue el día que lo talaron.

Me dejó sola, tendida en este lecho de llanto, de pena, de sin sabor. Sufriendo su ausencia. Sufriendo su falta más de lo que reconozco, más que una simple tarde de lluvia. Porque no hace falta abrir la caja. Porque su recuerdo, su ausencia, me duele siempre.

Pero, no puedo aguantar más, no puedo seguir viviendo así.  Ha llegado el momento de volver a meter todos sus recuerdos, esas fotos, esos dibujos y su firma,  en la caja y cerrarla. Olvidarla en el fondo de ese armario, pero sobre todo en el fondo del armario del alma. Olvidar a quien tanto amé. Ya pesa demasiado esa penitencia.

Me levantaré. Me pondré  de pie, a dar la cara a la vida, lo pasado es eso, pasado. Del pasado siempre se aprende y para eso debe existir.

Pero ahora,  "mejor es olvidar". Olvidar, olvidar, "lo que pasó ya no existe..." ¿no existe?. Repetirlo mentalmente, hasta que se haga cierto. Difícil tarea.

Salir a la calle. Seguro que hace sol.


Aunque esté  lloviendo, habrá un arco iris en mi interior.

Y como si todo hubiera sido un sueño, partir desde el principio y volver.

"Vuelvo a donde empecé"

Y vivir...

SOMOS PURA ESENCIA DEL SENTIR MANOLERO

Este "Llanto de Pasión" es una gran versión en ditecto. Como siempre para todos. Pero especialmemte para unas personas concretas. Ellos saben quienes son.



jueves, 28 de julio de 2016

Expandir



"Tu me obligaste a sentirme bien en soledad"

Porque no hay compañía que reemplace la suya.

Su ausencia me  hace sentir como esas especies que habitan  los abismos oceánicos. Lugares donde todo es oscuridad, donde no hay vegetación, donde no existen hermosos peces de colores que alegren el entorno. 


"A bucear a una profundidad extraña"

Vivir cubierta por las lágrimas que conforman este océano.  Las que derraman mis ojos a diario desde que no le siento. Sin luz porque él no está para iluminar mi vida.

Instalada en esta soledad. Soledad aunque esté aquí, a mi lado, aunque esté al otro lado del teléfono.  Soledad aunque le hable. Soledad, porque me siento sola.


Soledad, donde todos los días amanecen con cielos encapotados, donde no sale nunca el sol. Aunque brille en el horizonte. Pero ese no es mi horizonte, por más que me siente frente a él, frente al mar y vea como la brillante espuma de las olas ,rompen en el malecón. Aunque el viento rompa en mi cara.



Soledad. Estar rodeada de gente, gente que me habla, pero no les veo. Solo escucho mi propia voz. Hablan conmigo, en un discurso sordo, en el que nadie escucha. Porque nadie entiende que no viva. Que su ausencia me haya convertido en una ermitaña sin ermita.

Pienso en él y mi soledad aumenta. No puede dejar de hacerlo, por más que me atormente este pesar. Me siento en esa cueva oscura y fría,  en medio de alguna agreste montaña, en la que ni las alimañas habitan.

Vacío, tristeza, desconsuelo.....soledad.

Lágrimas dulces, que aclaran más si cabe mis tristes ojos verdes. Lágrimas que esperan verle aparecer, esperan que me rescate de esta soledad en la que quedé instada.

¿Despertaré alguna vez de este letargo?.
Una parte de mi lo implora. 
Una parte de mi desea lo contrario.


"Hay otras formas de amar".

Hay otras ilusiones con las que disfrutar y compartir. Pero al  corazón le cuesta aceptarlo. Se resiste a dejarle ir, se resiste a no tenerle. Aunque en realidad nunca le haya tenido.

Salir, reír, vivir. 


Nadar hasta salir a la superficie. 

Mirar hacia el  cielo en busca de esa luz que las lágrimas me ocultan.

¿Conseguiré nadar, mantenerme a flote y llegar a la orilla?



Porque una vez en ella, todo será más fácil. Una vez allí,  lo haré.

Sonreiré al sol y....

EXPANDIRÉ ONDA, EXPANDIRÉ

SOMOS PURA ESENCIA DEL SENTIR MANOLERO

 
                                               



                                               

miércoles, 13 de julio de 2016

El estanque de nenúfares



Escuchar esta canción me transmite sosiego, tranquilidad, emoción. Siento un gran equilibrio. Quizá producido por el movimiento rápido y continuo de las Libélulas y su simbolismo. Dicen que estos insectos son portadores de la Buena Fortuna y la Autorrealización. Me gustan las Libélulas, y me gustan las azules. Son importantes para mí, de ahí el nombre del Blog.

Cierro los ojos y disfruto la canción, así la escucho siempre.

De esta forma me traslada a otros lugares, lugares que están llenos de paz, de calma. Son momentos de intimidad interior que me llevan a pasear por un jardín.


Un jardín lleno de luz, de color, de aromas, oigo el trino de los pájaros que en él se detienen. Un lugar cuidado con esmero, por unas manos sensibles que depositan, en cada uno de sus rincones, un trocito de su corazón.




Veo un estanque con nenúfares y peces, junto a ellos flota un amor, protegido por unas Libélulas de movimientos rápidos y controlados. Aunque son Libélulas rojas, porque allí nunca ha llegado una Libélula azul, aletean con el mismo  sentimiento de apoyo y protección.




Ahora pasan unas golondrinas, que se alejan cruzando las nubes a otro lugar en el  que anidar y que se llevan con ellas su amor, dejando allí, el del estanque junto al nenúfar.


Me siento en un banco de madera que me sale al encuentro. Es un espacio íntimo. Todo es verde a mi alrededor, verde y florido. En el banco no estoy sola, me acompaña una pequeña maceta y una regadera con un cuello muy largo, quizá sea su sitio habitual, quizá simplemente está allí olvidada por el jardinero, esperando su regreso. Me gusta, me hará compañía. 



Es una compañía inerte, no como la que acaba de aparecer ante mí. Ha salido de detrás de un seto. Me mira, lo miro. Se acerca tímido. No me conoce, me olisquea, creo que le he caído bien. Se sienta a mi lado y me observa. Me acompañará en el paseo.



Un rayo de sol llega hasta mi. Y pienso en el amor, representado por la luz que pasa por ojos de un puente romano, luz cambiante que acarició...", según el día, según la hora. Cambiante igual que los amores, que cambian con los años, con el uso. Porque el amor pasa por muchas fases, tantas como matices tienen los colores de la luz. Este jardín no tiene puente, o por lo menos yo no lo he descubierto, pero en mi imaginación ya se lo he puesto.


Pienso que el amor debe de ser puro, simple, sin grandes pretensiones. Como un “busto de arcilla de bella liberta con pendientes”, lejos de ser una esclavitud. No hace falta más para ser feliz, si la persona te hace feliz.


Hasta mí llegan “aromas de los orientes”, quizá sea por la decoración que acompaña este espacio, con sus faroles de piedra, con algún Guerrero Samurái que entre flores, custodia este lugar, quieto, observando cada movimiento de vida que gira a su alrededor, incluso la regadera del banco de madera, es de origen japonés.

No sé si es imaginación o la magia de este jardín, pero creo oír el sonido de notas en un arpa, aunque quizá sea el "trémula de rosas", al ser movidas por el aire de forma grácil. Incluso oigo una flauta, cuyas notas nacen de forma sutil, de unos labios que transmiten la dulzura del mazapán y de los anises. El ambiente que se crea a mí alrededor no puede ser más amable y acogedor, no puedo abandonarlo todavía.



Sigo  caminando. Ahora me encuentro un lugar donde hacer fuego, donde quemar los rastrojos, tal vez sea para realizar las “ofrendas a las Diosas Celestiales”. Votos y promesas que pidan nuevas ilusiones. La realización de los sueños.

No deja de enseñarme cosas.




Hay muchas especies de flores: verbenas, lirios, claveles, cosmos, lilos, aquilegias, dimorphotecas, cada una con su fragancia, creando un ambiente de fusión de aromas muy especial, algo que solo si estás aquí puedes apreciar.

Árboles, arbustos y los Bonsáis, decenas de ellos por doquier, más grandes, más pequeños, de diferentes especies. Algunos de ellos llegados desde el mismo pais del sol naciente.


Esas pequeñas obras de arte natural que son el alma y el corazón de este jardín. 




Y el estanque vuelve a aparecer ante mí. Con esos nenúfares, con ese amor que sigue ahí flotando, esperando la llegada de las Libélulas, que como cada año lo acompañaran en los meses estivales.

Creo que pronto anochecerá y la canción ya se acaba,  tengo que irme. Allí dejo a mi pequeño acompañante, mirándome, sin entender mi visita.

Solo me queda hacer una observación. He visto muchas especies de plantas y flores, rosas de muchos colores.


Pero hay una que no he visto. La Rosa de Alejandría, quizá no está ó quizá ha estado junto a una Libélula azul, pero con la misma discreción que llegó, vio y sintió, se marchó. 

Se marchó, hasta una próxima visita.

Gracias Gumer Velázquez por las fotografías de tu jardín, sin las cuales no hubiera podido llevar a cabo este Siroco. Gracias por dejarme entrar y pasear virtualmente por “Tu mundo”.
Amigo mío, de corazón, ha sido un verdadero placer.

SOMOS PURA ESENCIA DEL SENTIR MANOLERO